Las 7 megatendencias que definirán al turismo en 2026

Este año, el turismo evolucionará hacia experiencias más conscientes, personalizadas y sostenibles, impulsadas por la tecnología y por viajeros que buscan propósito, bienestar y conexión con los destinos.
Tras un 2025 marcado por la aceleración tecnológica y el debate global sobre el impacto del turismo, la industria inicia 2026 con una certeza: viajar ya no solo consiste en moverse, sino también en conectar, sentir y pertenecer. Ante esto y para mostrar un panorama más claro, la compañía de inteligencia de datos The Data Appeal, junto con Mabrian, realizó un informe en el que describen las ‘7 Tendencias que remodelarán el turismo internacional en 2026’.
Lo que durante años fueron tendencias aisladas hoy conforman un nuevo paradigma en el que la personalización, la sostenibilidad y la gestión inteligente de los destinos son factores estructurales. A continuación, las siete tendencias clave que darán forma al turismo durante este año:
1. El auge del viajero intencional

En 2026, el viaje ya no comienza con un destino, sino con una gran pregunta: ¿por qué viajar? La personalización deja de ser un recurso comercial para convertirse en una estrategia transversal. Hoy los viajeros buscan propuestas que estén alineadas con su identidad, valores y estado emocional, y esperan que estas se adapten de forma dinámica durante todo el viaje.
Las experiencias conversacionales impulsadas por la inteligencia artificial, los itinerarios modulares y la selección curada de opciones reemplazan a las listas infinitas de ofertas. Así las cosas, los viajeros ahora juzgan más los viajes por cómo los hace sentir —más tranquilos, más conectados, inspirados, con más energía— que por la cantidad de atracciones o actividades.
2. Viajes guiados por historias

Para este año, los viajes narrativos consolidan su lugar como uno de los grandes motores de inspiración. El fenómeno del set-jetting (viajar a lugares reales que aparecen en películas, series o libros), los retiros literarios y las experiencias inmersivas basadas en universos culturales y de ficción permitirán a los viajeros “habitar” historias que marcaron su imaginario en algún momento con experiencias auténticas y personalizadas.
3. El reinicio del bienestar: bienestar regenerativo y activo

El bienestar dejará de ser un complemento para convertirse en el eje principal de cada viaje y el lujo emocional —dormir mejor, moverse más, desconectarse— redefinirá la manera en la que se eligen destinos, alojamientos y rutas. Escapadas a la naturaleza, destinos en silencio, turismo activo y propuestas regenerativas reflejan una nueva motivación para las personas: viajar para renovarse, no para escapar.
4. Retorno a la pertenencia: raíces y reconexiones

La nostalgia se transformará en una poderosa motivación y por eso, en 2026, crecerán los viajes de raíces, las estancias patrimoniales y los retornos a destinos más significativos de la infancia o de la historia familiar. Este tipo de turismo relacional, constraestacional y altamente emocional ofrece a los destinos la oportunidad para diversificar la demanda y así fortalecer el vínculo entre los visitantes y las comunidades locales.
5. Turismo de eventos: gestión del impacto y el legado

El turismo de eventos evolucionará hacia una gestión estratégica basada en datos: son predecibles en cuanto a su calendario y escalables por diseño, entre otras características. Más allá de atraer visitantes, los destinos hoy miden el impacto real sobre las economías locales, priorizando eventos de alto valor, mejor distribución del gasto y beneficios tangibles para los residentes. Deportes, festivales y congresos se consolidan como pilares de demanda a lo largo de todo el año.
6. De los íconos a las experiencias

La gestión de destinos basada en la experiencia se perfila como una de las megatendencias clave que definirán las estrategias turísticas para 2026. La competitividad de los destinos ya no depende únicamente de sus atractivos icónicos, sino de su capacidad para estructurar, comercializar y comunicar experiencias. Cultura, gastronomía, naturaleza y turismo activo lideran la oferta, mientras que categorías como bienestar y viajes familiares abren nuevas oportunidades de diferenciación.
7. Destinos tecnológicamente inteligentes y sostenibles

Por último, la IA y los datos se posicionan como la columna vertebral de los llamados “destinos inteligentes”. Al anticipar flujos, redistribuir visitantes y optimizar recursos, estos desarrollos tecnológicos se convertirán en un aliado clave para la sostenibilidad. Además, la gestión adaptativa basada en datos permitirá equilibrar el crecimiento turístico, la calidad de vida de los residentes y también la preservación ambiental de los destinos.
De esta manera, las tendencias que marcarán el turismo internacional en 2026 no actuarán de forma aislada, pues juntas reflejan un cambio profundo: los viajeros buscan significado y los destinos tienen el reto de responder con inteligencia, sensibilidad y visión a largo plazo. En este nuevo escenario, el verdadero y más importante desafío es recopilar e interpretar datos para diseñar un turismo más humano, equilibrado y resiliente.





